FIESTAS EN MÁLAGA

Fiestas en Málaga: cartel y programa de la Feria de Málaga, Semana Santa de Málaga, Carnaval de Málaga...

Fiestas en Málaga Semana Santa
Fiestas en Málaga Semana Santa

Semana Santa de Málaga

Del 7 al 16 de abril de 2017

 

Consulte aquí las procesiones de la Semana Santa de Málaga


Fiestas en Málaga Carnaval 2017
Fiestas en Málaga Carnaval 2017

Carnaval de Málaga

Del 18 al 26 de febrero de 2017

 

Consulte aquí el programa y actos del Carnaval de Málaga


Fiestas en Málaga Feria 2016
Fiestas en Málaga Feria 2016

Feria de Málaga

Del 13 al 20 de Agosto de 2016

 

Consulte aquí el programa de la Feria de Málaga


FIESTAS EN MÁLAGA

 

Carnavales

 

Los carnavales son las fiestas eminentemente populares que preceden al tiempo de la Cuaresma.

 

Sus integrantes básicos son: disfraces, murgas, comparsas, cuartetos, coros, carrozas y baile. En todo ello se mezcla la imaginación con la ironía, criticando algunas cosas y descubriendo algunas verdades.

 

En Málaga siempre tuvieron un gran arraigo, hasta 1932, año en que sólo se celebran dos dias de carnaval, debido al paro y al hambre. El ambiente era hostil a los festejos y el parque presentaba un aspecto desolador, en contraste con el bullicio y animación que presentó otros años. En 1935 desaparecieron del todo, hasta que en 1980 volvieron a aparecer.

 

El Primer Festival de murgas y comparsas tiene lugar en 1981 en el Teatro Cervantes. Esta nueva etapa corre a cargo de la organización "Amigos de los Carnavales", compuesta por un delegado de cada una de las murgas existentes.

 

La fiestas se prolongan a lo largo de diez días, en torno al miércoles de ceniza, si bien en las semanas precedentes ya se saborea el carnaval con algunos actos como los potajes y berzas que organizan algunos colectivos, y con las selecciones preliminares de los grupos de cantos de Carnaval. El viernes se celebra la gran final de grupos en el teatro Cervantes; el sábado se pronuncia el pregón y acto seguido, se elige al Dios Momo y a la Diosa del Carnaval, tras lo cual se inicia un pasacalles. El domingo es el día del Gran Desfile de Carnaval, por las principales calles del centro. De lunes a viernes se celebra el Carnaval en la Calle, con actuaciones de los grupos en los diferentes escenarios, y el sábado es el Gran Baile de Carnaval, organizado por la Fundación Ciudadana del Carnaval y la Federación Malagueña de Peñas. Por último, el domingo se celebra la Gran Comitiva de Duelo y Entierro del Boquerón, con un final marcado por los fuegos artificiales junto a la playa.

 

Noche de San Juan

 

Los festejos comienzan dos días antes de la festividad de San Juan en cada barrio malagueño.

 

La culminación de las fiestas tiene lugar la noche del día 23. A las doce en punto empiezan a quemarse los "júas", que no son más que grandes muñecos de trapo, rellenos de serrín, papel o cualquier otro material. Los confeccionan los mismos vecinos del barrio y suelen representar algún personaje popular, grotéscamente caracterizado. Al mismo tiempo, se aprovecha para arder muebles inservibles, lo que a la vez contribuye a mantener encendidas esas candelas mucho más tiempo.

 

Es en las playas de la ciudad donde se hacen la mayoría de las hogueras para quemar los "júas".Cuando las llamas se quedan a una altura razonable, los jóvenes comienzan a saltar la hoguera, realizando vistosos alardes y compitiendo en valor y destreza con sus compañeros. Todo el tiempo, además, no se cesa de jugar a la rueda en torno al fuego.

 

Se cuenta que, esta noche calificada como mágica, toda persona que se bañe o se lave la cara en el agua del mar al dar la media noche, conservará la belleza eterna.

 

Virgen del Carmen. Procesión Marinera

 

La típica procesión de la Virgen del Carmen se celebra cada 16 de Julio, teniendo especial repercusión en las barriadas de tradición marinera de la ciudad.

 

La imagen de Nuestra Señora del Carmen es procesionada en todos los barrios pesqueros, siendo finalmente embarcada en una jábega adornada de flores para un posterior recorrido por el mar en el que es acompañada por multitud de pequeñas barquitas.

 

Los portadores que llevan la imagen visten el traje típico marengo, que consta de camisa blanca, pantalón negro, fajín rojo y alpargatas. A la hora del embarque los marengos se despojan de sus alpargatas, y se introducen en el mar para embarcar a la imagen, evitando así que esta se moje y se deteriore.

 

Feria de Málaga

 

Las fiestas de verano de la ciudad tienen su origen en la conmemoración de la incorporación de Málaga a la Corona de Castilla por los Reyes Católicos, que entraron en la ciudad el día 19 de Agosto de 1487.

 

En 1491, coincidiendo con las celebraciones Litúrgicas del Cabildo Catedral, el Cabildo Municipal estableció el inicio de las fiestas populares que en ese año se celebraron el 15 de Agosto.

 

Es al llegar al año 1887 cuando, en la conmemoración del IV Centenario de la entrada de los Reyes Católicos en Málaga, vuelven a resurgir en todo su esplendor. La Feria de Agosto de Málaga ha llegado a nuestros días como la Gran Fiesta del Verano, con un sentido abierto, cosmopolita e internacional, que refleja el carácter de la capital de la primera zona turística de Europa: la Ciudad de Málaga como centro neurálgico de la Costa del Sol y su área metropolitana.

 

Conozca sus eventos más importantes, como la inauguración de la feria. que se acompaña de un espectáculo de fuegos artificiales; la Romería en donde caballistas, carruajes y malagueños acompañan al abanderado de la feria hasta el Santuario de la Victoria; la Feria del Centro en la que podrá degustar vinos y tapas acompañados de música en las calles históricas de Málaga; el Real de la Feria, en el que casetas, actuaciones en directo, y atracciones de feria se reúnen en un recinto preparado para el disfrute del visitante; y si necesita una guía para la Feria de Málaga, puede ver nuestras propuestas para un día en la Feria, o consultar el programa completo de las fiestas.

 

La Feria de Málaga 2013 se celebrará del 17 al 24 de agosto.

 

Patronos

 

Tras ser Málaga conquistada a los árabes en 1487, los Reyes Católicos se dirigen el Papa, para comunicarle el considerable avance de la fe cristiana en el sur de España. El Sumo Pontífice respondió agradeciéndoles el empeño y proponiendo como Patronos de la nueva ciudad a dos jóvenes martirizados en suelo malagueño en el año 305 durante la persecución del Imperio Romano, San Ciriaco y Santa Paula.

 

En 1548, los Reyes Católicos erigieron un Templo en Málaga a estos dos mártires. El 16 de Junio de 1582, la Iglesia declaró jornada festiva el día 18 de este mes, aniversario de los Santos Patronos, a lo que el Ayuntamiento se sumó inmediatamente. Sin embargo, con el paso del tiempo dejaron de realizarse las actividades propias de una fiesta patronal, debido a que la Virgen de la Victoria es junto a los dos mártires, patrona de la ciudad. Hace unos años ha vuelto a declararse fiesta local.

 

Romería al Santuario de la Victoria

 

El sábado de Feria, a partir de las 11 de la mañana, en el Paseo Central del Parque, frente al Ayuntamiento de la ciudad, se congregan gran cantidad de peregrinos, caballistas, carretas y enganches bellamente engalanados, así como numeroso público para presenciar el inicio de la romería.

 

A las 12 en punto, en la escalinata de entrada a la casa consistorial, el alcalde hace entrega de la bandera de la ciudad de Málaga al abanderado de ese año, que la conducirá en multitudinaria y colorida romería, al Santuario de Nuestra Señora de la Victoria, Patrona de Málaga, donde se le ofrecerá una misa por malagueñas y verdiales.

 

Una vez acabado este acto, los romeros siguen la fiesta en el centro de la ciudad y esperan la inauguración de la feria al anochecer.

 

Semana Santa

 

La celebración de la Semana Santa en nuestra ciudad adquiere forma de procesiones con la Reconquistade la plaza por parte de los Reyes Católicos en 1.487. La conversión de los habitantes de la ciudad al catolicismo así como la llegada de nuevos pobladores, procedentes de Castilla suponen, tras siglos de influencia musulmana, una nueva dimensión en la expresión religiosa de los malagueños. Pero, sin lugar a dudas, el fenómeno de la Edad Moderna que más marcará el destino de las Cofradías, tanto en Málaga como en el resto de España será la Reforma Protestante, el Concilio de Trento (en el siglo XVI) y la posterior Contrarreforma católica. La Iglesia, en una clara intención de combatir la herejía que para ellos supuso la doctrina protestante, fomentará, por contraposición a la nueva corriente confesional, el culto a las Sagradas Imágenes. Esta seña de identidad poseía a su vez una doble intención: Si bien servía como seña distintiva del credo católico, también se utilizó para catequizar al pueblo, dado que la mayor parte de la población desgraciadamente era analfabeta. Además, junto a la prohibición de que los no religiosos interpretasen las Sagradas Escrituras, podemos decir también aquel famoso "una imagen vale más que mil palabras".

 

Será pues la época del barroco en Málaga un tiempo de fundación de nuevas cofradías, de personajes nobles de la ciudad vinculados tanto a las nuevas como a las ya existentes fraternidades. Claro que la celebración de la Semana Santa de entonces resultaba completamente diferente de la que conocemos en la actualidad. Todos los tronos salían de sus respectivos templos, no existiendo el fenómeno de las Casas de Hermandad del que hablaremos posteriormente. Salían las Imágenes en unas reducidas andas portadas por unos 8 o 10 hombres de trono, estando el cortejo compuesto por "hermanos de luz" (lo que equivaldría a los actuales nazarenos) y los "hermanos de sangre" o disciplinantes, que, azotándose durante todo el recorrido penitencial, impresionaban al público que se congregaba para presenciar tan tétrico espectáculo. Y no nos olvidemos también de una característica que hoy puede parecer secundaria (a pesar de que en nuestros días vuelve a ponerse en práctica con los columbarios para hermanos en las propias capillas o templos en los que radican las hermandades): Nos referimos al carácter de "mutua de enterramientos" que las cofradías desempeñaron. La mayor parte de los hermanos ingresaban en las fraternidades movidos por el deseo de conseguir un lugar en suelo sagrado en el que sus restos mortales pudiesen hallar el descanso eterno, así como una entidad que dijese las misas de rigor con el objetivo de rogar por su alma vagante en el purgatorio en búsqueda del descanso celestial eterno.

 

Como vemos, las cofradías de aquella época poseen entre sus características fundamentales no sólo las del Culto a Dios hecho Hombre y a su Madre, sino también finalidades más mundanas y de orden práctico, como es la de asegurar un lugar de enterramiento.

 

Pero la época barroca, llena de efectos y de exageraciones, también comete sus excesos, como es el caso de la proliferación abultada de disciplinantes que iban azotándose durante el transcurso de las procesiones, tal y como ya hemos comentado, así como otros excesos como podían ser el exhibicionismo de las clases más pudientes, eligiendo los mejores sitios de la procesión y luciendo distintivos sobre la túnica nazarena. Todo lo cual llevaría a la Autoridad Eclesiástica a dictar normas que regulasen tales abusos y que intentasen reconducir por el camino de la piedad a las cofradías.


A llegar la época de la Ilustración (siglo XVIII) nos encontramos con una sociedad que va cambiando su forma de pensar. Los ilustrados no son tan partidarios como sus antepasados de las cofradías, al considerarlas herederas del obscurantismo y superstición religiosos. Esta nueva forma de plantear la religiosidad popular hará que los gobernantes tomen medidas y dicten normas (en ocasiones escasamente respetadas) destinadas a fomentar el orden público y la compostura, sin exageraciones, durante los desfiles procesionales.

 

Y por si fuera poco, el siglo XIX no entrará con buen pie para el mundo cofrade malagueño. La invasión sufrida por parte de las tropas napoleónicas hará que el patrimonio cofrade sufra contínuos saqueos y que una buena parte de lo atesorado hasta entonces desaparezca en manos extranjeras. Pero, tras la Guerra de Independencia, un nuevo suceso resentirá las estructuras cofrades La desamortización eclesiástica propugnada por Mendizábal en 1.835 eliminará muchos conventos como tales, afectando lógicamente a Málaga. Las iglesias conventuales albergaron desde siglos atrás a un buen número de cofradías. De hecho, en la época barroca, algunas órdenes monásticas, como es el caso de la franciscana, se habían destacado por difundir determinadas devociones y en su interés por la fundación de cofradías penitenciales. El hecho de que los conventos desaparezcan hará que las cofradías deban plantearse nuevos templos en los que cobijar a sus imágenes y desde donde poder salir en Semana Santa. Y otro aspecto a destacar será la creación de cementerios municipales, lo cual hará que la función de mutua de entierros decaiga enormemente, al enterrarse a partir de ahora en espacios municipales destinados específicamente a este fín, aunque no olvidemos que las cofradías comprarán en los nuevos camposantos nichos y panteones para el descanso eterno de sus hermanos.

 

Los comienzos del siglo XX no serán excesivamente halagüeños. La crisis económica que se desata en esa época sobre Málaga (fracaso en la industria siderúrgica local, plaga de la filoxera que arrasa las viñas) afectará lógicamente a las cofradías, sobre todo a su nivel de ingresos. Esta delicada situación económica, que no permite a un buen número de hermandades realizar su anual salida penitencial, será el origen de la fundación, en 1921, de la AGRUPACION DE COFRADIAS DE SEMANA SANTA DE MALAGA, decana en nuestro país de dichas entidades. La función primordial de dicha Entidad, desde un primer momento fue el procurar el necesario apoyo económico que permitiese sufragar los gastos de las procesiones, sobre todo de las hermandades más necesitadas. Y será precisamente en los años 20 cuando nuestra Semana Santa comience a adquirir un gran auge. Junto a la vuelta a la escena cofrade de hermandades en decadencia en siglos anteriores, se fundarán nuevas fraternidades y se contará con el estímulo que supone la promoción de cara al turismo invernal del que por entonces ya nuestra Málaga disfrutaba. Las procesiones constituyen un atractivo más para el turista de la época, constituyendo sin duda alguna (tal y como sucede en la actualidad) una importantísima fuente de ingresos para la ciudad.


Los barrios y su vinculación de las Cofradías. Ntra. Sra. de la Piedad pasa por su barrio del Molinillo en los años 50 del presente siglo.

 

Esta etapa de oro se truncará lamentablemente por motivos políticos y sociales. En la noche del 11 al 12 de mayo de 1931, recién estrenada la Segunda República, grupos incontrolados de anarquistas irrumpen en los templos de la ciudad y se dedican a la destrucción masiva de cuanto encuentran en los mismos. La incultura e intolerancia de algunos acaba con el patrimonio devocional de siglos en nuestra ciudad. Una pésima interpretación de lo que es la fe y las creencias destruye aquello que unió creencialmente a generaciones de malagueños. Y tras estos sucesos, el clima social revuelto hace que se suspendan las procesiones, aunque en 1935 algunas hermandades salgan a la calle (se les denominaría a partir de entonces como "las valientes") arriesgando lo poco de patrimonio que en aquel entonces habían logrado reunir. Y ya en 1936, la Guerra Civil trae una nueva ola de destrucción que acaba de nuevo con casi todo lo rescatado de los desmanes anteriores.

 

La Postguerra fue dura para todo el mundo, y, por supuesto, para las cofradías. La recuperación patrimonial vendrá también influenciada por las circunstancias sociales y políticas de la contienda. Los vencedores, en un claro espíritu "nacional-católico" fomentarán dicha celebración como el triunfo sobre los enemigos de la fe católica, magnificando y politizando descaradamente en los primeros años algo tan del pueblo como son las procesiones. Como consecuencia de ello, la presencia de fuerzas militares se incrementará notablemente, aunque ya resultara importante en siglos anteriores. Otro aspecto a destacar será el aumento en el tamaño de los tronos, debido por un lado, a ese afán de destacar el triunfo de la confesión católica sobre "el ateísmo republicano", magnificando el trono sobre el que se ubican las Imágenes Sagradas. Pero, por otro lado, las no siempre fluidas relaciones entre los cofrades y el clero harán que un decreto episcopal prohiba el montaje de tronos en los templos debido a las molestias que ocasiona en el culto religioso de esos días. Al no depender ahora de las medidas de ninguna puerta (en aquel entonces, tan sólo la hermandad de Viñeros realizaba Estación de Penitencia en la Catedral) el tamaño puede crecer libremente. Y ello hará surgir otro elemento en las procesiones que hoy va desapareciendo como es el caso de los "tinglaos", las estructuras metálicas que albergan a los tronos en plena calle y los protegen (levemente) de las inclemencias del tiempo.


Los años 60 del presente siglo verán como cambia la mentalidad cofrade. Si bien la reconstrucción de la postguerra hizo que los artistas y artesanos locales pudiesen realizar su labor y producir un buen número de obras de clara inspiración en la escuela granadina de imaginería, tradicional hasta entonces en nuestra ciudad, se volverán ahora los ojos de las Juntas de Gobierno de las cofradías hacia Sevilla. Los nuevos encargos, tanto de Imágenes, como de tronos y resto de enseres se cursarán a partir de ahora en la ciudad del Guadalquivir, afectando este hecho hasta nuestros días. Y otro efecto importante será la incorporación de la juventud en el seno de las cofradías de forma activa. Pero no todo será un camino de rosas para los nuevos cofrades. 

 

La diferente mentalidad con respecto a las personas que en aquel entonces dirigen las cofradías propiciarán tensiones en el seno de las mismas. La llegada de la democracia en los años 70 verá también como esos cofrades jóvenes zanjarán parte de esas discusiones generacionales creando nuevas hermandades, con una visión de la Semana Santa diferente.

 

Ahora lo importante no será tanto la suntuosidad de los desfiles procesionales, sino el poder salir de los templos en los que radica la cofradía en cuestión y en realizar Estación de Penitencia en la Catedral, algo que será permitido libremente a las cofradías malagueñas por parte del Obispado a partir de 1988 (hasta entonces tan sólo gozaban de ese privilegio las cofradías de Viñeros y de Pasión).

 

Y así llegamos hasta nuestros días, en donde conviven dos formas de ver y entender la Semana Santa. Junto a la desarrollada en la postguerra (tronos de grandes dimensiones, suntuosidad y lujo en los cortejos procesionales) también se da el procesionismo desarrollado a partir de finales de los años 70 en las nuevas cofradías (espíritu penitencial más austero y concediéndose mayor importancia a la Estación de Penitencia). En cualquier caso, la variedad es algo que define la esencia de nuestra Semana Santa, razón de peso para visitar nuestra ciudad y disfrutrar de esta celebración que, para los malagueños marca sin lugar a dudas el inicio de la primavera.

 

Navidad

 

Desde los primeros días de diciembre las calles y principales plazas de Málaga se llenan de luces y de color. Una espectacular decoración navideña que invita al paseo y al deleite.

 

Numerosas actividades se desarrollan en estas fechas: belenes  (destacando entre ellos el que el propio Ayuntamiento instala en la Casona del Parque) pistas de patinaje, conciertos de música.... Una animada vida en la calle en el marco de una decoración especial digna de ver.

Y por qué no pensar en algunas compras. Numerosos puestos se distribuyen a lo largo del Parque en estas fechas especiales. Y nuestros centros comerciales, grandes almacenes, con los numerosos comercios que los rodean y por supuesto todo el centro histórico le podrán ofrecer aquello que está buscando.

 

Anímese a pasar con nosotros algunos días en esta época del año, disfrutará. Y si al pasear por alguna de nuestras playas hay gente tomando el sol, no se sorprenda. En nuestros espléndidos días de diciembre en Málaga puede tomarse el sol.

 

CABALGATA DE LOS REYES MAGOS DE ORIENTE

 

Los Reyes Magos protagonizan cada año, la tradicional Cabalgata que llega a las calles del centro de la ciudad. Melchor, Gaspar y Baltasar estarán acompañados por carrozas, así como por bandas de música. En su paseo por las principales avenidas de la ciudad, todos los integrantes de la Cabalgata repartirán entre los cientos de miles de malagueños que asisten cada año al cortejo más de un millón y medio de caramelos.

 

Después llega la apoteósica entrada de los Reyes, aplaudida por todos los niños reunidos allí. Se reparten caramelos y golosinas y se entregan juguetes y regalos.

 

Cada año, la categoría y la calidad de los actos de la cabalgata malagueña van en aumento.

 

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