FIESTAS EN JACA

Fiestas en Jaca: programa y cartel de la Semana Santa, Primer Viernes de Mayo en Jaca, Festival Folklórico de los Pirineos en Jaca, Santa Osoria y San Pedro

Fiestas en Jaca Fiestas de Santa Orosia y San Pedro
Fiestas en Jaca Fiestas de Santa Orosia y San Pedro

Fiestas en Jaca Primer Viernes de Mayo
Fiestas en Jaca Primer Viernes de Mayo

Festival Folklórico de los Pirineos en Jaca 2015 Programa y cartel

FIESTAS EN JACA

 

La Semana Santa


La Semana Santa de Jaca es una de las tradiciones religiosas y culturales más arraigadas de la ciudad. De hecho, la primera hermandad, la de “Nuestra Señora de la Piedad y Descendimiento”, fue fundada en 1734.

Quince años después fue creada la “Hermandad de la Sangre de Cristo”, que medio siglo después obtendría el título de “Real Hermandad”. A partir de ese momento la Semana Santa jaquesa fue creciendo y creando nuevas cofradías, como la de “La Oración de Jesus en el Huerto”, cuyo origen está datado en 1814. En Jaca hay en la actualidad un total de nueve cofradías y hermandades. A las ya citadas hay que sumar las de “La entrada de Jesús en Jerusalén”,” La Soledad”, “Nuestro Padre Jesus Nazareno”, “La Cofradía de la Flagelación”, “La Cena” y “La Cofradía de Cristo resucitado”, la más reciente, que fue creada en 1998.

 

La Semana Santa jaquesa es de una belleza y sobriedad absolutas. Como el propio carácter montañés, su evolución a lo largo de los siglos ha estado marcada por un espíritu de austeridad formal y contención que en ningún caso ha deslucido el brillo y esplendor de los pasos y estandartes. El primoroso trabajo de los artesanos se refleja en infinidad de detalles y decoraciones que, en algunos casos, se remontan al siglo XIX.

Las cofradías y hermandades de Jaca poseen un total de 14 pasos, buena parte de los cuales fueron creados hace más de cien años; como “La cama” y “El Cristo de la Salud” de la “Real Hermandad de la Sangre de Cristo”; “Jesús atado a la columna”, de “La Cofradía de la Flagelación”; o “La Piedad”, de “La Hermandad de Nuestra Señora de La Piedad y Descendimiento”. Tradición y fe se mezclan en unas procesiones que recorren las principales calles del casco viejo de la ciudad con la catedral románica como principal referente. En las últimas décadas la Semana Santa de Jaca ha experimentado un nuevo resurgir que se ha visto reflejado en la incorporación de nuevos hermanos y cófrades y en los meticulosos trabajos de restauración de algunos de los pasos más antiguos. Todo es el resultado de un dinamismo que ha contribuido a ensalzar todavía más la riqueza de las procesiones jaquesas.

 

 

Prueba de ello es la declaración de Fiesta de Interés Turístico de Aragón de la Semana Santa jaquesa en el año 2011.

 

Fiesta del Primer Viernes de Mayo en Jaca

Primer Viernes de Mayo

 

El Primer Viernes de Mayo es, sin duda, la fiesta que mejor transmite el fervor de un pueblo. Dice la leyenda que en el año 758 un ejército musulmán intentó conquistar Jaca. Los jacetanos dirigidos por el conde Aznar Galíndez lucharon desesperadamente por evitar la derrota. Cuando estaban a punto de claudicar, las mujeres de Jaca decidieron salir en ayuda de sus maridos armadas con utensilios de cocina. Al verlas llegar en el horizonte los invasores pensaron que eran ejércitos de refuerzo y huyeron despavoridos.

 

Desde entonces, todos los primeros viernes de mayo se celebra la fiesta que conmemora esta hazaña, en la que a lo largo de los siglos se han mezclado datos rigurosos con otros de origen legendario. Es una fiesta corta pero intensa, cargada de colorido y emoción.

 

Comienza a primera hora de la mañana cerca del cementerio de Jaca, en el Llano de la Victoria donde dice la leyenda que se celebró la batalla y posteriormente se levantó la ermita del mismo nombre (de la Victoria). Los jacetanos dan cuenta de un suculento almuerzo a base de migas, costillas y embutidos.

 

Al mediodía regresan a Jaca para celebrar el desfile de la victoria. Cerca de 2.000 jacetanos se visten con trajes de época e integran las escuadras que componen las huestes jaquesas: los artesanos, los labradores y los cristianos (corte condal). Todos ellos son guiados por el Conde Aznar, el verdadero protagonista de la jornada junto a las mujeres de Jaca. De hecho la fiesta tiene cierto componente feminista porque la tradición asegura que fueron ellas las que al salir en busca de sus maridos causaron la huida despavorida de los ejércitos invasores.

 

 

La jornada culmina sobre las dos de la tarde frente a la Casa Consistorial con el canto del himno de Jaca y su popular estrofa: “Jaca libre sabe vivir a la sombra del monte Oroel”. Es el momento más emotivo de todo el año. El Primer Viernes de Mayo concentra todas las emociones durante una sola mañana, aunque en los últimos años se han incorporado nuevos elementos que han prolongado las celebraciones desde la víspera hasta el sábado

 

Festividad de Santa Orosia y San Pedro

25 Junio

 

Jaca tiene dos fiestas principales que están señaladas en rojo en su calendario:

Santa Orosia y el Primer Viernes de Mayo. Santa Orosia es la patrona de Jaca y de sus montañas. Desde hace siglos, el 25 de junio se celebra la procesión en honor de la Santa, que reúne a todos los pueblos del Campo de Jaca con sus respectivas cruces parroquiales.

 

Hay algunos antropólogos que aseguran que la fiesta tiene un origen pagano, de bienvenida equinoccial. La jornada tiene algo de ritual atávico en el que no se le puede perder la vista a algunos elementos que resultan claves para entender todo el lenguaje simbólico que desprende.

 

La tradición dice que Orosia era una princesa venida de Bohemia que fue martirizada por defender su pureza. Un pastor encontró su cuerpo decapitado y llevó la cabeza al cercano pueblo de Yebra de Basa y el tronco y las extremidades a Jaca, que se conservan en el altar mayor de la catedral.

 

Por eso cada 25 de junio las dos localidades coinciden para celebrar su día grande. En Jaca se llevan en procesión las urnas que guardan esos restos mientras los danzantes bailan antiguas danzas de castañuelas y palos al ritmo que marca el salterio y el chiflo, otra rareza que sólo se encuentra en estas montañas. La jornada finaliza con la exposición pública de todos los mantos que a lo largo de los siglos han sido bordados en honor de la patrona. El obispo los saca uno a uno y los eleva al cielo. Otra imagen que tiene una extraña fuerza.

 

 

Hasta mediados del pasado siglo Santa Orosia atraía a una legión de disminuidos psíquicos o enfermos mentales que en la creencia popular estaban poseídos por el diablo. Eran los famosos endemoniados, que protagonizaban lo que alguien llamó “una triste danza de muerte en vida”. El término municipal de Jaca también conserva diversas romerias como la del “Voto de San Indalecio” o la de la “Virgen de la Cueva”. Todas siguen manteniendo una gran popularidad.

 

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