FIESTAS EN LOGROÑO

Fiestas en Logroño: Cartel y programa de las Fiestas de San Mateo en Logroño, Fiestas de San Bernabé, Semana Santa de Logroño, Cabalgata de Reyes...

Fiestas en Logroño Fiestas de San Mateo Programa y Cartel
Fiestas en Logroño Fiestas de San Mateo

Fiestas de San Mateo en Logroño

Del 16 al 23 de septiembre de 2017

 

Consulte aquí el programa de las Fiestas de San Mateo en Logroño


Fiestas en Logroño Fiestas de San Bernabé
Fiestas en Logroño Fiestas de San Bernabé

Fiestas en Logroño Carnaval
Fiestas en Logroño Carnaval

Carnaval de Logroño

Del 23 al 28 de febrero de 2017

 

Consulte aquí el programa del Carnaval de Logroño


Fiestas en Logroño Cabalgata de Reyes
Fiestas en Logroño Cabalgata de Reyes

Fiestas en Logroño Semana Santa
Fiestas en Logroño Semana Santa

Fiestas en Logroño Fiestas de la calle Laurel
Fiestas en Logroño Fiestas de la calle Laurel

Fiestas de San Bernabé en Logroño

 

Fiestas de San Bernabé en Logroño.

San Bernabé, uno de los primeros discípulos de Jesús de Nazaret, ha acabado siendo el Santo Patrono de Logroño por una casualidad.

 
Las fiestas de San Bernabé,  Patrón de la Ciudad, giran en torno al 11 de Junio y en ellas se recuerda la defensa heroica de los logroñeses  frente a las tropas francesas en 1.521.

 
Los logroñeses de visten con trajes de época y participan en los pasacalles, Comedias del Sitio, Asedio a la Ciudad y mercados durante todos los días de las Fiestas.


Los orígenes  de la invasión francesa de 1521 hay que buscarlos en el descontento de la población navarra por su incorporación a la corona de Castilla, situación que no gusta tampoco a la corona francesa, disgusto que va en aumento con la llegada al trono de Carlos I.


En 1521 André de Foix, señor de Asparrot y conde de Foix, al mando del ejército francés ocupa sin problema Navarra, partidario de sus intereses y pone rumbo a Logroño, Ciudad a la que pone cerco durante dos semanas, al negarse los logroñeses a entregar la plaza. Tan sólo la guarnición castellana de Pamplona  se resiste levemente a su marcha. Mientras tanto, Logroño recibe los soldados huidos de Navarra además de su propia guarnición.


Es de sobra conocido que la certeza de la llegada de tropas castellanas dirigidas por el Duque de Nájera, provocó que el general francíes levantara el sitio que ya duraba 16 días a la Ciudad de Logroño, a la que habían llegado tras cruzar Navarra. Tal hecho culminó un 11 de Junio de 1521, festividad de San Bernabé.


Al año siguiente, Justicia y Regimiento (los regidores del Concejo) decidieron conmemorar el día de forma solemne, e hicieron voto. El documento original no se ha conservado y únicamente disponemos de una copia autorizada del mismo datada en 1538 que se conserva en el Archivo Diocesano. Con el voto, engrandecieron y magnificaron el sitio y los hechos que acaecieron.


Estos hechos se rememoran anualmente a través de una serie de rituales siguen manteniendo vivo en la memoria un acontecimiento que se sitúa entre el mito y la realidad: como la particular procesión en la que el Alcalde voltea la bandera en los lugares donde se encontraban las puertas de la Ciudad, las salvas de los cañones o el reparto del pan, el vino y el pez en esa misma puerta del Revellín, construida en el siglo XVI para conmemorar la victoria.


¿En que consiste? Como cualquier otro voto, tiene una dimensión religiosa. La Ciudad se compromete a realizar una serie de actos a lo largo de tres días:


La víspera de San Bernabé: oir Misa en la iglesia donde correspondiere “salir la proçision”. Se establece un turno rotatorio: el primer año la procesión transcurre de Santiago a Palacio; el siguiente, de Palacio a San Bartolomé; el tercer año, de ésta a la Redonda, y el cuarto año, de vuelta a Santiago. “Y ansi por turno perpetuamente” Esa noche, convienen en encender hogueras y repicar las campanas de la población.


El día de San Bernabé: procesión general de toda la Ciudad, partiendo de la iglesia “tocante” y con destino alterno entre los monasterios de San Francisco y Nuestra Señora de Valcuerna.  El Procurador Mayor, actuando como representante de todos los logroñeses, porta la bandera de la Ciudad. A continuación, se celebra Misa Mayor en la iglesia del turno, para dar gracias y rezar por los difuntos defensores de la Ciudad. Después de comer, se han de correr tres o cuatro toros, de los que sólo se dará muerte a uno o dos y se guardarán los otros para San Juan. El Procurador Mayor ofrecerá una colación o merienda, a costa de las multas, a los “principales” que acudieren a la corrida.


El día 12 de Junio: el toro muerto se reparte guisado entre los pobres con pan y vino; los pobres han de ser servidos por los señores Justicia y Regimiento. Tras hacer de camareros, se convertirán en comensales de una “honesta comida de ternera y pierna de carnero y vaca y tocino e no aya otro manjar”.

 

Fiestas de San Mateo en Logroño

 

Fiestas de San Mateo en Logroño.

Las fiestas de San Mateo son el resultado del extraño mestizaje entre la época medieval y la cosecha del vino.

 

Tiene sus orígenes en la celebración que se hacía en honor a la villa de Logroño en el siglo XII. La ciudad en su categoría de villa tenía el privilegio de celebrar aquí una feria anual. De este modo se convirtió en una sede importante de comercio. Dichas ferias fueron adquiriendo mayor relevancia y aumentaron en frecuencia.

 

Durante la celebración de estas ferias iba ganando importancia el carácter festivo y divertido de ellas. Es así como el vino, fruto de la tierra riojana se introduce en los mercados medievales de la villa logroñesa.

 

La Feria más importante tenía lugar el día de Acción de Gracias, en septiembre. Los riojanos agradecían la cosecha recogida. La feria fue fijada para la tercera semana de septiembre coincidiendo con el día 21, San Mateo, santo que había sido recaudador de impuestos y convertido en patrón de los mercaderes. Estas fiestas representan también el punto de partida de la vendimia.

 

Hoy en día, las fiestas de San Mateo y de la Vendimia son las más multitudinarias de La Rioja. En estos días los riojanos ofrecen los frutos de la cosecha y el primer mosto a su patrona, la Virgen de Valvanera y celebran el inicio de la vendimia pidiendo a la Virgen que el resultado de ésta sea excelente.

 

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