Setenil de las Bodegas, Cádiz

Enclavado en el borde nordeste de la provincia de Cádiz, Setenil es uno de esos pueblos cuyos orígenes resultan un enigma. En primer lugar, sus cuevas de techos negruzcos nos retrotraen a la prehistoria, cuando nuestros primitivos congéneres, posiblemente, las utilizaron como refugio natural. De la etapa antigua conocemos que en sus cercanías se ubicaba la colonia romana Laccipo. No obstante, es en la época bajo medieval cuando data el primitivo asentamiento urbano en el mismo lugar que el actual.

En época musulmana, la conquista de la villa era fundamental para la Corona en su avance hacia Granada. Ya con Juan II de Castilla se intenta conquistar sin éxito, Desde ese momento se producirán siete sitios, siendo el último, el 21 de Septiembre de 1484, el que conduce a la victoria.

La historia del sitio de Setenil ha sido considerada por varios historiadores como fundamental para la recuperación del territorio granadino, pues el camino hacia ese reino quedaba prácticamente abierto.

El principal atractivo de Setenil de las Bodegas, Cádiz, lo constituye el mismo pueblo, debido a la belleza y originalidad de su entramado urbano, que en elevada pendiente baja desde el castillo adaptándose al curso del río, lo que le confiere una singular disposición con diferentes niveles de altura. En la parte baja los vecinos han aprovechado el tajo creado en la roca por el río para construir sus casas. Se trata de un excepcional ejemplo de un tipo de vivienda denominado "abrigo bajo rocas" que, a diferencia de otras construcciones semitroglodíticas desarrolladas en Andalucía, no excava la roca, sino que se limita a cerrar la pared rocosa y desarrolla la vivienda de forma longitudinal.

El principal atractivo de Setenil de las Bodegas, Cádiz, lo constituye el mismo pueblo, debido a la belleza y originalidad de su entramado urbano, que en elevada pendiente baja desde el castillo adaptándose al curso del río, lo que le confiere una singular disposición con diferentes niveles de altura. En la parte baja los vecinos han aprovechado el tajo creado en la roca por el río para construir sus casas. Se trata de un excepcional ejemplo de un tipo de vivienda denominado "abrigo bajo rocas" que, a diferencia de otras construcciones semitroglodíticas desarrolladas en Andalucía, no excava la roca, sino que se limita a cerrar la pared rocosa y desarrolla la vivienda de forma longitudinal.