Combarro, Pontevedra

Combarro, en el Ayuntamiento de Poyo (Pontevedra), es el más pintoresco de los pueblos marineros de Galicia. El caserío se apiña en curiosa y típica urbanización sobre una amplia faja de terreno donde la ría forma una bella ensenada.

Fue Combarro antigua cabeza del Coto de Poyo, constituyó Concejo y como puerto de pescadores estuvo sujeto a la jurisdicción de los Vicarios del arrabal marinero pontevedrés de la Moureira. Alcanza su momento de máximo esplendor en el siglo XVIII, en que la comunidad de Combarro - compuesta por pequeños comerciantes, marineros y campesinos - dió origen al inimitable conjunto urbano en el que las casas de labrados soportales abiertos a la mar y las bellísimas balconadas de granito, propias de blasonados pazos, se confunden con las humildes construcciones labriegas y marineras de discretos huecos y escaleras exteriores que dan paso al "patín" de la entrada. Estas edificaciones forman las calles de rústico enlosado, empinadas, estrechas y serpenteantes que bajan a los viejos "peiraos" del puerto o desembocan en encrucijadas y pequeñas plazoletas, presididas por cruceros dieciochescos.

Pero lo que presta más encanto a la singular fisonomía de Combarro es toda una serie de hórreos de acusada belleza que a modo de cinturón, cierra todo el pueblo y que se asientan sobre recios muros acariciados por la marea y en los que ponen una nota de acentuado tipismo las redes que se secan al aire y las pequeñas barcas que descansan de sus singladuras.
Esta original composición del barroco popular del paisaje teñido de una suave luz y matizado en unos grises blancos y verdes, han hecho de Comabarro el lugar preferido para su inspiración por los grandes artistas, especialmente los mejores pintores y grabadores gallegos. El encanto de este núcleo urbano, con su inigualable y sencilla belleza, debe ser preservado mediante la oportuna declaración monumental de reformas e innovaciones que pudieran perjudicarlo.