SEMANA SANTA DE SAN PEDRO DEL PINATAR 2019

del 12 al 21 de abril de 2019

Programa, Procesiones, horario e itinerario - recorrido de la Semana Santa de San Pedro del Pinatar

Procesiones, horarios e itinerarios de la Semana Santa de SAN PEDRO DEL PINATAR 2019




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La semana empieza con el Domingo de Ramos, en el que tiene lugar la procesión de las Palmas.

 

El Martes Santo, en la Procesión del Prendimiento, participan los pasos de la "Oración del Huerto", "Jesús de Medinaceli" y "Santísimo Cristo del Perdón" con sus respectivos tercios penitentes.

 

El Miércoles Santo el Vía Crucis sale desde la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. del Carmen con la imagen del Santísimo Cristo del Mar Menor desfilando por las calles de la pedanía de Lo Pagán. Parte de este recorrido se hace paralelo a la laguna marmenoreña, pudiendo percibir el sonido de las olas rompiendo en la orilla, desprendiendo ese olor a sal y sintiendo la brisa en la noche tranquila y serena, muy diferente a los días de verano donde en este mismo lugar, los bañistas disfrutan del sol y los niños juegan en la arena. Esta sensación sólo se puede sentir aquí y en ese momento.

 

La procesión del Jueves Santo es la del Encuentro de Jesús con su madre en la Calle de la Amargura. Participan cuatro pasos, la Piadosa Mujer Verónica, Ntro. Padre Jesús Nazareno, San Juan Evangelista y la Santísima Virgen de los Dolores, que desfilan desde tres salidas diferentes por calles del municipio para encontrarse en el cruce de la Avda. Emilio Castelar, Avda. de las Salinas y Cervantes.

La procesión del silencio tiene lugar el Viernes Santo , esta procesión data de 1952 de forma organizada, aunque sus orígenes se remontan a principios del siglo XVIII. Anteriormente se denominaba "Procesión de las Ánimas". Participan los siguientes "pasos": Santo Grial, Oración del Huerto, Jesús de Medinaceli, Apóstol San Pedro, Piadosa Verónica, Ntro. Padre Jesús Nazareno, Stmo. Cristo del Perdón, Stma. Virgen de la Piedad, Santa Cruz Desnuda, Sto. Sepulcro, San Juan Evangelista y la Stma. Virgen de la Soledad.

 

Son muchos los sentimientos que se perciben al asistir a estos desfiles, manifestado en el esfuerzo del costalero, el llanto de la promesa, el canto triste de la saeta, el sudor del penitente, los destellos de las luces en la noche, el olor tan agradable que despiden las flores que con esmero y tesón, decoran los tronos a los que van todas las miradas a la vez que se emiten rezos y promesas interiores, el juego de colores uniformes de túnicas, capas, fajines y capuces que divisamos al llegar acompañando al trono, el sonido de los ecos del tambor y la corneta en el silencio de la noche, el gesto del penitente que te ofrece un caramelo oculto tras su capuz al que sólo se le pueden ver sus ojos y continúa con su caminar firme y sincronizado para no perder el paso...

 

Llega la mañana primaveral del Domingo de Resurrección y multitud de espectadores esperan la procesión del Encuentro que tiene lugar a la travesía de la nacional frente a la Plaza del Ayuntamiento. Por un lado se respira un ambiente de alegría donde ya se puede observar los rostros de los penitentes que se desprenden de sus capuces y sin ningún reparo, reparten miles de caramelos para endulzar los paladares de los asistentes a la misma vez que van quitándose peso y recobran la figura, y por otro lado, la triste madre que aún llora la muerte de su hijo en la cruz.

 

El momento más intenso es cuando se encuentra el Jesús Resucitado y la Virgen de los Dolores. Es en este mismo instante que la madre, al ver a su hijo vivo, se desprende del manto de luto que cubría otro de vivo color azul con bordados en blanco y, entre clamor popular, nos quedamos casi sordos al oír un sin fin de aplausos, replique de campanas y estruendos de cohetes a la vez que vemos palomas blancas sobrevolar el cielo.