CARNAVAL DE ÁGUILAS 2017

Programa, historia y cartel del Carnaval de Águilas. Dentro del calendario festivo de Águilas destaca la celebración de las Fiestas de Carnaval

del 18 de febrero al 4 de marzo de 2017

Carnaval de Águilas
Carnaval de Águilas

Programa de actos del Carnaval de Águilas 2017

Programa del Carnaval de Águilas 2016
Programa del Carnaval de Águilas 2016

CARNAVAL DE ÁGUILAS

 

Dentro del calendario festivo de Águilas destaca la celebración de las Fiestas de Carnaval, declaradas de Interés Turístico Nacional desde 1997, y que tiene lugar antes de la Cuaresma (entre febrero y Marzo). Los Carnavales son fiestas tradicionales que han ido pasando de generación en generación durante siglos. Estas fiestas, de profundas raíces antropológicas, se remontan a época romana y  empezaron a celebrarse en honor de Momo, dios de la risa y de la burla. También son reminiscencia de las fiestas en honor a Saturno o Saturnalias, de las fiestas en honor a Jano, y de las lupercales y de los ritos de Pan. En definitiva, de todas las fiestas de regeneración del año nuevo y de triunfo de la primavera; pero con los años perdieron ese matiz pagano, para convertirse en una fiesta popular, en la que el pueblo es el auténtico protagonista.

Como elementos tradicionales más significativos del Carnaval de Águilas, destacan: Los cascarones y la cuerva.

Los cascarones. Durante varios meses, se guardan los cascarones vacíos de los huevos, que no se parten por la mitad, sino extrayendo el contenido con cuidado por uno de los extremos; tras secarlos al sol, se guardan, para luego, unos días antes de la fiesta, llenarlos con papelillos de colores o confetti. Luego se cubre el extremo con una tapa de papel de  seda, que se pega con un engrudo hecho a base de harina y agua. Durante los días de carnaval, estos se “esclafan” en las cabezas de todos los viandantes, amigos o enemigos, conocidos o desconocidos, con muy distintos motivos: gastar una broma, romper el hielo, etc. Recogiendo esta costumbre de los cascarones de carnaval, desde hace algunos años, se viene celebrando la Batalla de Cascarones entre don Carnal y doña Cuaresma en la noche del sábado, donde se lanzan centenares de miles de cascarones rellenos de papelillos, cubriendo de color toda la fiesta.

La Cuerva. Es la “bebida oficial” de la fiesta de carnaval y, durante esos días, se puede encontrar en cualquier hogar, chiringuitos, bares y restaurantes, incluso se puede degustar gratis en la Plaza de España durante la noche del jueves de carnaval. Es una especie de “pócima mágica” que alegra el ánimo  e infunde fuerzas y alegría a los “carnavaleros”. Se elabora a base de frutas, vino y ciertos licores y refrescos.

El viernes de carnaval se celebra el “Concurso Nacional de Cuerva”, en el que participan más de 100 miembros, presididos por el Gran Maestre de la Cuerva. En algunos casos este título recae sobre alguna persona famosa del mundo del espectáculo, el deporte,  medios de comunicación, etc. Este jurado recorre, en varios grupos, los bares, cafeterías, chiringuitos y restaurantes que pugnan por elaborar la mejor mezcla, probándolas todas y cada una y otorgando diferentes puntuaciones hasta elegir la “Super Cuerva”; galardón muy apreciado y visiblemente expuesto por quien lo logra, ya que ello representa un gran mérito y prestigio para el establecimiento.

PERSONAJES DE CARNAVAL

LA MUSA
Personaje que anima e infunde la inspiración necesaria durante los días de carnaval.

DON CARNAL
Esta figura representa, propiamente, todo lo que rodea a la fiesta del carnaval: el colorido, el bullicio, la alegría, la mofa y la crítica. Siempre aparece acompañado de gran algarabía (charangas, música,  pitos).

DOÑA CUARESMA
Representa todo lo opuesto al Carnaval. Normalmente ataviada  de una forma austera y vestida de luto, al igual que sus huestes, y acompañada de una lúgubre banda.

El sábado de carnaval Don Carnal y Doña Cuaresma, tras recorrer varias calles de la ciudad, se dan encuentro en la puerta del Ayuntamiento para dar comienzo a la batalla dialéctica y, después, a la de cascarones. Por supuesto el ganador es siempre D. Carnal que, con su triunfo, dará paso al carnaval. Posteriormente se cierra el ciclo con la quema de Don Carnal, el Sábado de Piñata, en el que la vencedora es la Cuaresma hasta que el próximo año vuelva a resurgir el Carnaval.

LA MUSSONA
La figura de la Mussona representa la dualidad del hombre y la bestia, la lucha entre lo salvaje y lo civilizado, la batalla entre el orden y el caos, propio de las fiestas de carnaval.    Es un personaje que se disfraza toscamente, cubriendo todo su cuerpo con estopa; aunque en la actualidad ha evolucionado representando figuras míticas del carnaval mediterráneo, pero conservando el estilo tradicional, y siendo confeccionado con estopa, esparto y otros materiales similares. Protagoniza la noche del Jueves de Carnaval y  comienza su recorrido desde el castillo, con su suelta desde las mazmorras, continuando por diversas  calles del centro de la ciudad, acompañada de sus seguidores hasta La Glorieta. Supone el pistoletazo  de salida del carnaval tradicional.

DESFILES Y CARNAVAL DE LA NOCHE
Dentro de la época moderna, el Carnaval de Águilas ha ido evolucionando, presentando dos muestras diferenciadas del mismo: el “Carnaval de día”, donde impera el lujo, la belleza, la espectacularidad y el colorido de las peñas y de sus carrozas, y el “Carnaval de la noche” con la espontaneidad, el gracejo, y la picardía popular. Los desfiles se celebran el Domingo, Lunes y Martes de Carnaval y el Sábado de Piñata (siguiente al Carnaval).

Aunque se pueden ver máscaras durante todas las noches del Carnaval, es el Lunes cuando el “Carnaval de la noche” se viste con sus mejores galas, dando paso a la incansable e hilarante imaginación de los aguileños, que contagian de su alegría y animación a todos los visitantes.

CONCURSO DE TRAJES DE PAPEL
Como parte de la fiesta, destaca, cada vez más, el concurso de trajes de papel, que va tomando mayor protagonismo. Por la fragilidad de los materiales con los que se fabrican, estos trajes se presentan en un recinto cerrado donde se puede apreciar con más  precisión todos los detalles y materiales con los que se elaboran.

Los Carnavales son fiestas tradicionales que nos han sido legadas por las sucesivas generaciones, a través del tiempo, como una brillante antorcha que se ha mantenido encendida y que siempre consiguieron el aprecio de las gentes por la alegría desbordante, el bullicio y el ambiente simpático y distendido en que se desenvuelven.


HISTORIA DEL CARNAVAL DE ÁGUILAS

En cuanto a sus orígenes, si nos remontamos a la antigüedad de testimonios gráficos tenemos fotos de principio de siglo, en concreto de 1903; el testimonio oral nos llevaría al primer tercio del siglo XIX.

Si habláramos de fuentes históricas, llegaríamos a la fundación de Águilas en el siglo XVIII por parte de Carlos III, son celebres los festejos de carnaval que durante su reinado se celebraron en la Corte de Madrid y en el resto de España, recogidos en el libro de Baroja referidos al Carnaval. Esta celebración ha seguido ininterrumpidamente hasta nuestros días. 

Pero si en vez de hablar de fechas, hablamos de raíces antropológicas, nuestra mente puede volar a través de los siglos en pos de la celebración de rituales y fiestas entroncadas con el Carnaval, que nos llevarían al mundo Ibero-Romano con las Saturnales, las Lupernalias, y las fiestas en honor a Jano (Dios éste por el que recibe nombre el mes de Enero) e incluso nos remontaríamos a rituales más antiguos. De esta afirmación, aunque de difícil demostración histórica, sí que poseemos indicios antropológicos que nos permiten aventurar estas hipótesis. Para ello contamos con la supervivencia de ciertos ritos y símbolos reflejado en el libro " Historia y Cultura de los Carnavales de Águilas" coordinado por Lorenzo-Antº Hernández Pallarés y editado por el Ayuntamiento de Águilas.

Con respecto a analizar qué periodo de tiempo es el que abarca, opino que la definición del Diccionario Histórico de la Lengua Española es muy restrictivo al considerar el Carnaval como "el periodo de los tres días que preceden al Miércoles de Ceniza", definición que no es aceptable desde el punto de vista del estudio del folklore. Consideramos que su comienzo estaría en torno a San Antón, por estas tierras el refrán que campea y que es repetido por las comadres del lugar es el de "Hasta San Antón Pascuas son", y es que San Antón es considerado como el fin de la Pascua. De hecho se ve de mal gusto y está casi prohibido por la tradición el cantar canciones "de Pascua" después de esta fecha, y ya sólo se podrán reiniciar estos cánticos hacia primeros de Diciembre cuando comience el calendario de Pascua. No debemos de olvidar que los refranes son parte de la cultura popular y que enseñaban a nuestros antepasados a pensar y a actuar, y junto con romances, canciones y cuentos constituyen un magnifico testigo para la antropología cultural. Era tal la veneración por San Antón que encontramos en las faldas del Castillo de Tébar, adosado al Caserío de los Alcántara una ermita del siglo XVI bajo la advocación de este Santo, en ella todos los años en fechas próximas al 17 de Enero se celebraban fiestas en su honor. 

Es interesante el comparar las 11 prácticas carnavalescas apuntadas por Caro Baroja en su libro "El Carnaval" y que de una u otra forma se presentan en el Carnaval de Águilas y otras 3 que se han añadido en el libro referido al Carnaval de Águilas, lo cual nos da un total de 14 prácticas Carnavalescas.

Entre todos ellas una de las más emblemáticas y que pervive hasta nuestros días es la costumbre de utilizar los cascarones de huevo rellenos de papelillos y romperlos en las cabezas de vecinos y amigos . Esta misma costumbre pervive en la tradición oral de varios cuentos maravillosos que se cuentan en nuestra zona geográfica, como son : "La flor del lilola", "La princesa encantada", ... Todos ellos conectan con el uso de cascarones de huevo como objeto mágico que permite desencantar o matar al ogro, en definitiva el abrirnos la puerta a otro mundo, el nacer a otra vida, el renacer en un mundo nuevo, que seria retomado en la tradición cristiana y medieval en el tema de la Cuaresma y del huevo de pascua del Domingo de Resurrección. 

Esta costumbre también tiene raíces en la antigüedad clásica, ya que en las fiestas en honor de Isis también se rellenaban cascarones con polvo de oro y piedras preciosas. También hay referencias a ciertas costumbres con huevos de azar durante los Carnavales madrileños del siglo XVI .

Otra supervivencia del Carnaval de Águilas es la quema de Peleles que pervivió hasta los años cincuenta con la costumbre de la Quema del Judas, actualmente resucitada con la quema de Don Carnal . Estas costumbres se encuentran en el mundo Medieval y anteriormente en las costumbres del medio Oriente, sobre todo con los Acadios. 


Otra supervivencia la encontramos en la Diputación del Garrobillo con la celebración de la fiesta del Inocente que tiene raíces en las fiesta de locos medievales , en las del rey de la Faba, los Obispillos de inocentes, El Mazarrón, etc. Todas ellas entroncadas en las Saturnales romanas, en las que se elegía un rey entre los esclavos para que durante la duración de la fiesta, gobernara la ciudad.

La figura de "Los Mamarrachos", que son típicas de nuestras mascaradas, y que disfrazados de cualquier cosa y con cualquier objeto, encarnan personajes llenos de sátira y que ocultan su personalidad, siguen siendo los reyes del Carnaval de la noche y es donde se ve claramente las huellas de nuestro pasado Mediterráneo y de sus grandes mascaradas. 

Por ultimo tenemos la supervivencia más controvertida, nos referimos a " La Mussona", era la representación de una fiera inhumana, especie de hombre-oso, emparejado con un ser humano primitivo, los dos iban vestidos cubiertos con estopa de esparto, el hombre llevaba un pandero en la mano y la cara tiznada de negro y "la bestia " ósea "la Mussona" con un largo rabo bailaba al son de este pandero de piel y gruñía a los niños o a las mozas mientras hacia gestos obscenos y les remangaba las faldas o les perseguía. Solo hay paralelismo de esta figura arquetípica, en el "Oso de Carnaval" que se viste con musgo y paja en algunos pueblos de la zona de Europa Central y de la que se encuentran referencias escritas durante el siglo XVII, aunque actualmente pervive una de estas escenas de hombre-oso asociada al Carnaval en una pequeña localidad del sur de Italia. Es curioso que si hacemos un análisis etimológico de esta peculiar palabra, vemos que puede derivar del latín bajo la acepción "Musso" que significa hablar entre dientes o zumbar, justo lo mismo que hace el personaje arquetípico y prototípico de nuestras fiestas. Lo que nos daría idea de la antigüedad y pervivencia de esta "joya antropológica". 

Vemos pues múltiples argumentos para sentirnos plenamente satisfechos de las raíces históricas y culturales de nuestro Carnaval, que se ha convertido con el paso de los años en la fiesta reina de nuestro calendario festivo anual.

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